Por hijadecristalero
Fotografía: Clandestino
ibiza.jpg

La miro y no sé quién es. Ni, probablemente, ella haya sospechado nunca mi existencia. Seguirá mirando más allá incluso después de que sólo sea polvo que se mezcla con el polvo.
Yo ya llegué dónde ella pierde la mirada.

Que ella celebre su juventud de papel, que yo celebro la sabiduría que ella no alcanzará nunca.
Carpe diem sin nostalgia de mí misma.


Sin comentarios a “Mutatis mutandis (envejeciendo 2)”  

  1. No hay comentarios

Deja una respuesta



Comparte este artículo