Ajoverde
Texto : Carmen K. Salmerón.
Foto: Manugon.

Para unos cuantos a los que les guste el buen disfrute.
- 100grs de pistachos tostados y sin piel.
- 1O gramos de perejil fresco.
- 1 miga de pan integral en remojo con un chorrito de vinagre de Módena.
- 1 diente de ajo hermoso y pelado.
- 2 dedos de aceite de oliva virgen.
- 1 pizca de sal yodada.
- Rebanadas de pan integral.
Esta exquisitez de unte, tiene la misma dificultosa elaboración que los anteriores: se meten todos los ingredientes pelados y partidos en el vaso de la batidora. Se aprieta el botón y cuando la pasta está homogénea, es el momento de levantar el dedo del susodicho botón. Al igual que los otros patés, o untes, se reprime el instinto de meter el dedo para probar (es que queda feo, no es que sepa peor que con pan, casi al contrario…) y, se come en rebanadas de pan integral. No dar rienda suelta a la glotonería los pecadores de gula, ya que estos untes son de “alta graduación” (100 grs de pistacho tienen cerca de ¡30gr. De proteínas, más que 100 grs. de ternera) y, por tanto, hay que degustarlos con mesura.
OBSERVACIONES:
El perejil no es cualquier cosa. Es una de las mayores fuentes de vitamina C. En cada 100 grs de perejil, encontramos unos 200 mgrs de esta vitamina, así que en los 9 ó 10 que lleva esta receta, unos 20 mgrs son ¡solo de vitamina C! Por tanto, pocas armas compiten con él en esta época tan proclive a los catarros. Además, es fundamental para la estructura del colágeno y por tanto, para mantener las células en su máximo esplendor.



¡Lo que me ha costado dar con esto! Nuestra generación de los nacidos en los cuarenta tenemos mucho mérito. Yo conocí el teléfono ya mocica y ahora internet (entre medias un montón más de cosas).
Que yo conocí a esta muchacha en la tele. Y me pareció muy de Almería. Almería siempre ha sido una proscrita y la hija pobre y olvidada del centralismo de Sevilla. Y de madrid ya, ni hablar. Los tomates, los pepinos y después bisbal han hecho que ahora Almería parezca lo que tampoco es. En fin.
Yo he hecho el ajoverde que es como el ajoblanco nada mas que en vez de almendra con pistachos. Está de escándalo y además no echa tanto olor al ajo, que ahora la juventud está muy fina y no lo quieren comer porque les huele la boca. Eso sí, hay que echarse el freno, porque con un platico del ajovede y un buen cacho pan, viendo la tele te lo liquidas en un momento y luego te empachas, así que no pegarse una jartá.
Es una chispilla entretenido de hacer, porque quitarle primero la cáscara uno a uno y luego la piel.
Es un aperitivo estupendo.
Viva Almería. Para que luego digan que aquí no ni sabemos comer ni hay imaginación.
Hay que ver.
Mujer, igual igual que el ajoblanco no es. El ajoverde este, lleva muchísimo perejil y yo creo, por ejemplo, que es lo que hace que no te huela la boca a ajo. Siempre se ha dicho que comer perejil o granos de café matan el olor a ajo, pero no los beneficios.
Está buenísimo de comer y además creo que el perejil tiene muchísimo hierro.
El ajoblanco nuestro de Almería, es un bocata de cardinale, pero eso sí, hay que reconocer que el olor a lo mejor voltea para atrás.
Hola Carmen! que tal por allí ????
Por aqui, Valencia, con mucha lluvia….jejeje
A ver que te parece mi nueva obra…. La acabo de colgar en el blog (http://atrafinestra.blogspot.com)
por cierto, el bote de fabada es auténtico….
Ah !!! Me encantaría versionear artísticamente tus recetas….
Un abrazo!!!
Javi